martes, 9 de mayo de 2017

"Los demás no entienden de mis tristezas, para ellos son claros signos de ofensas personales, no siempre se tiene una sonrisa, pero esto no significa que en medio de aquel silencio aún no vibre un corazón"

viernes, 8 de mayo de 2015


VII. Credo:
“…Seguirán inventando historias para atribuírselas a esos personajes: historias
que serán historias de los personajes…
…Confirma la idea de que uno cree en la filosofía o de que uno cree en la poesía;
de que las cosas que fueron bellas pueden ser bellas aún…
…Considero la literatura como una especie de colaboración… El lector contribuye
a la obra, enriquece el libro.”
Los personajes seguirán existiendo en su presente imperecedero.
Los poemas relacionados a este credo son: Poema de los Dones, El Inmortal, El
Golem, Borges y Yo, Milonga de dos hermanos, La Lluvia, El Aleph, Otro Poema
de los Dones:

• Poema de los Dones:
“Otro ya recibió en otras borrosas
Tardes los muchos libros y la sombra.”

• El Inmortal:
“Cuando se acerca el fin, ya no quedan imágenes del recuerdo; sólo quedan
palabras. No es extraño que el tiempo haya confundido las que alguna vez me
representaron con las que fueron símbolos de la suerte de quien me acompañó
tantos siglos. Yo he sido Homero; en breve, seré Nadie, como Ulises; en breve,
seré todos: estaré muerto.…”
Tal parece que Borges logra magistralmente, la perfección de conservar y hacer
que se rememoren historias antiguas que han creado y transformado la literatura,
de alguna forma la literatura se vuelve mas cercana gracias a Borges, cada vez,
cada ciclo, en cada metáfora, en cada palabra, en la que intenta recrear las
historias que nos han formado, moldeado. Al igual que esto, se nota un incesante
deseo de Borges por conservar y perpetuar en imperecedero una “historia
literaria”, que más que historia, es el reloj de arena de siglos de escritura. Borges
obsequia un legado, que es tan hermoso, como equivalente a una pesada carga.

• El Golem:
“…En las letras de rosa está la rosa
Y todo el Nilo en la palabra Nilo…
…A la vasta criatura apodó Golem;
Estas verdades las refiere Scholem
En un docto lugar de su volumen.”

• Borges y Yo:
“…Quizá porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje
o la tradición.”

• Milonga de dos hermanos:
“Venga una historia de ayer…
…Así de manera fiel
Conté la historia hasta el fin;
Es la historia de Caín
Que sigue matando a Abel.”

• La Lluvia:
“Patio que ya no existe. La mojada
Tarde me trae la voz, la voz deseada,
De mi padre que vuelve y que no ha muerto.”
El mismo Borges es, o intenta ser en cada frase el recuerdo del olvido, el de su
propio padre.

• El Aleph:
“Todo lenguaje es un alfabeto de símbolos cuyo ejercicio presupone un pasado
que los interlocutores comparten; ¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que
mi temerosa memoria apenas abarca?.”

• Otro Poema de los Dones:
“…Por los ríos secretos e inmemoriales
Que convergen en mí…
…Por el oro, que relumbra en los versos…
…Por Séneca y Lucano de Córdoba,
Que antes del español escribieron
Toda la literatura española…
…Por el lenguaje, que puede simular la sabiduría…
…Por Whitman y Francisco de Asís, que ya escribieron el poema,
Por el hecho de que el poema es inagotable…
…Y no llegará jamás al último verso
Y varía según los hombres…”
He aquí la referencia más clara al credo, el autor mismo lo aplica
transparentemente, tan trasparente que con un infante conocimiento sobre
literatura se puede percibir las reveladoras relaciones. Borges se da en su
escritura de forma magna, espléndida y total, es él en cada frase, en la elaborada
y rica metáfora.
Mas que describir aquí estos credos, y pretender mostrarlos, se considera que son
importantes y viniendo de la fuente sabia que es Borges, se hace necesarios
tenerlos muy presentes, vivirlos y recrearlos cada vez en la poesía.

jueves, 7 de mayo de 2015


VI. Credo:
“Creo que, en poesía, la emoción es suficiente, si hay emoción, ya es bastante...
El significado no es importante: lo que importa es cierta música, cierta manera de decir las cosas.” (Borges, Credo del Poeta)
Los poemas que están relacionados con el credo son: Poema de los Dones,
El Remordimiento, Arte Poética, Borges y yo, El Oro de los Tigres, Otro Poema de los Dones,
El Aleph.

Pero vale recordar que aunque para la exposición de éste credo se analizaron
algunos poemas, este credo se encuentra bellamente recreado e inmerso en toda
la obra de Borges.

• Poema de los Dones:
“De esta ciudad de libros hizo dueños
A unos ojos sin luz…
…Enciclopedias, atlas, el Oriente
Y el Occidente, siglos, dinastías,
Símbolos, cosmos y cosmogonías
Brindan los muros, pero inútilmente.”

• Borges y Yo:
“Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVIII, las
etimologías, el sabor del café y la prosa de Stevenson…”

• El Oro de los Tigres:
“Con los años fueron dejándome
Los otros hermosos colores
Y ahora sólo me quedan
La vaga luz, la inextricable sombra
Y el oro del principio.”

• Otro Poema de los Dones:
“…Por la música, misteriosa forma del tiempo.”

• El Aleph:
“Beatriz, Beatriz Elena, Beatriz Elena Viterbo, Beatriz querida, Beatriz perdida para
siempre, soy yo, soy Borges.”
Música que llega con la fuerza y nostalgia que nos regala Borges de sus vivencias.
Se ve claramente que en la lectura de un poema hay infinidad de elementos que
intervienen en su sonido y quizás todos estos elementos juntos crean la música,
allí se descubre un valor estético propio que forma el poema y lo reinicia, lo
reinventa.

miércoles, 6 de mayo de 2015


V. Credo:
“…Para crear un gran libro, quizá lo único necesario, fundamental y sencillísimo,
sea esto: debe de haber algo grato a la imaginación en la estructura del libro.”, “…Creyendo que el verso libre era más fácil que las formas sujetas a reglas… Evidentemente, lo importante es lo que hay detrás del verso.” (Borges, Credo del Poeta)
Beber un poema y embriagarse en él, descubrirse girando alrededor de sus
metáforas recreando los momentos del poeta, volverse uno con él, vivirlo más allá
de su apariencia, mirar su alma, descubrir la propia y simplemente maravillarse.
Los cuentos sujetos a este credo son: El Aleph, El Inmortal:

• El Aleph:
“El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico
estaba ahí, sin disminución de tamaño. Cada cosa (la luna del espejo, digamos)
era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del
universo.”

• El Inmortal:
“Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran
la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal… Pensé en
un mundo sin memoria, sin tiempo… Le pregunté qué sabia de la Odisea. La
práctica del griego le era penosa; tuve que repetir la pregunta. Muy poco, dijo.
Menos que el rapsoda más pobre. Ya habrán pasado mil cien años desde que la
inventé.”

martes, 5 de mayo de 2015


IV. Credo:
“Si he alcanzado a escribir cuatro o cinco páginas tolerables después de escribir
quince volúmenes intolerables, logré esa proeza… gracias al método de la
tentativa y el error.”, “Si el lector piensa que tienes un defecto moral,
no existe la más mínima razón para que te admire o te soporte.” (Borges, 1967-1968)
El lector esa sometida a muchos factores variables: expectativa, conocimiento y
lecturas previas, pero: ¿en qué medida un verso honesto se vuelve poesía?, ó
¿qué tan hermético se necesita ser para escribir algo mas o menos tolerable?.
No pretendo exponer aquí una verdad, no cuento con esta capacidad y no creo
que existe tal espacio en la literatura, pero a medida que va uno sufriendo y
viviendo este llamado poético, se puede ir formando pasa a paso su propio
discurso.
Los poemas que sustentan este credo son: Borges y Yo, La Luna (1), Elogio de la
Sombra, El Remordimiento:

• Borges y Yo:
“…Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas páginas válidas, pero esas
páginas no me pueden salvar…”

• La Luna (1):
“Me impuse, como todos, la secreta
Obligación de definir la luna…
…Con una suerte de estudiosa pena
Agotaba modestas variaciones,
Bajo el vivo temor de que Lugones
Ya hubiera usado el ámbar o la arena…”

• Elogio de la Sombra:
“…No hay letras en las páginas de los libros.
Todo esto debería atemorizarme,
Pero es una dulzura, un regreso.”

• El Remordimiento
“He cometido el peor de los pecados
Que un hombre puede cometer. No he sido
Feliz.”

lunes, 4 de mayo de 2015


III. Credo:
“Si tuviera que aconsejar a algún escritor… yo le diría simplemente lo siguiente:
lo invitaría a manosear lo menos posible su obra… Llega un momento en que uno
descubre sus posibilidades: su voz natural, su ritmo.” (Borges, 1967-1968),
partiendo de estas palabras y sensato consejo, se puede decir que, cabe aplicar
en el arte de escribir la siguiente tarea: “Cuando escribo algo, procuro no comprenderlo…
intento olvidarlo todo sobre mí.” (Borges, 1967-1968).
Complementando lo anterior en la voz de Borges: “…Para comprender la mayoría
de las palabras, hemos de olvidar el hecho de que sean metáforas”, es así como
se puede tomar esta lección y aplicarla para que el lector pueda “intuir la
implicación” del texto en el cual se esta aventurando, y más allá de las palabras
que propone el autor dar paso a la imaginación, se retoma aquí las palabras de
Borges: “Cuando escribo no pienso en el lector… sino que pienso en lo que quiero
transmitir… sólo podemos intentar que el lector imagine…
sólo creo en la alusión.” (Borges, 1967-1968).
Este credo esta relacionado con el hecho directo de escribir, de crear y conservar
ese hilo invisible que liga al lector y a la obra, es una pauta medible y un criterio
para que, el que pretende ser escritor, lo tome para si.
Los poemas que se relacionan con este credo son: Poema de los Dones, El
Remordimiento, Límites, Ajedrez, Borges y Yo, El Aleph:

• Poema de los Dones:
“Nadie rebaje a lágrima o reproche
Esta declaración de la maestría
De Dios, que con magnífica ironía
Me dio a la vez los libros y la noche…
…Arduos como los arduos manuscritos
Que perecieron en Alejandría…
…De hambre y de sed (narra una historia griega)
Muere un rey entre fuentes y jardines…
…Algo, que ciertamente no se nombra
Con la palabra azar, rige estas cosas…” (Borges, Poema de los Dones)
Para el credo propuesto, en este poema se hace una clara “alusión”, en donde da
cabida a que el lector analice e interprete, creando así criterios y conceptos que
enriquecen la obra y abren caminos para la literatura.

• El Remordimiento:
“…Mi mente
Se aplicó a las simétricas porfías
Del arte, que entreteje naderías.”

• Límites:
“…Son lo que me han querido y olvidado;
espacio y tiempo y Borges ya me dejan.”

• Ajedrez:
“También el jugador es prisionero
(La sentencia es de Omar) De otro tablero
De negras noches y de blancos días.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.”

• Borges y Yo:
“Hace años yo traté de librarme de él y pasé de las mitologías del arrabal a los
juegos con el tiempo y con lo infinito, pero esos juegos son de Borges ahora y
tendré que idear otras cosas. Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del
olvido, o del otro.”
El autor muestra como permanentemente se reconstruye, y parte de su
experiencia previa para develarse nuevos caminos, él se entrega a la otredad de
manera consiente, pero dejando en el aire el sabor de lo perdido.

• El Aleph:
“Quizá los dioses no me negarían el hallazgo de una imagen equivalente, pero
este informe quedaría contaminado de literatura, de falsedad.”

miércoles, 29 de abril de 2015



II.    Credo:
“Creo que he alcanzado, si no cierta sabiduría, quizá cierto sentido común. Me
considero un escritor. ¿Qué significa para mí ser escritor? Significa simplemente
ser fiel a la imaginación… Cuando escribo un relato, lo escribo porque creo en él…
como uno cree en un sueño o en una idea.” (Borges, 1967-1968)
Algo muy significativo y revelador que Borges expresa: “Me considero un escritor”,
lo cual brinda un paisaje revelador de lo que verdaderamente es importante,
apostarlo todo, quizás marchando contra el canon (pero no en el caso de Borges),
por dar valor a lo que se cree, a ese llamado, ese ignis interior.
Borges cuenta que en un inicio, el intento “disfrazarse” por el temor que le daba
pensar que sus ideas fueran simples o superficiales, pero este intento fue un
fracaso, ya que sepulto sus ideas debajo de múltiples “estilos artificiosos”, para
advertirnos y librarnos de este común error, Borges manifestó las siguientes
palabras: “Cuando escribo intento ser leal a los sueños y no a las circunstancias.”
Los poemas que sustentan este credo son: El Hacedor, Borges y Yo, Límites, El
Aleph:

• El Hacedor:
“…Otra cosa no soy que esas imágenes
Que baraja el azar y nombra el tedio.
Con ellas, aunque ciego y quebrantado,
He de labrar el verso incorruptible
Y (es mi deber) salvarme.” (Borges, El Hacedor)

• Borges y Yo:
“…Yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa
literatura me justifica…” (Borges, Borges y Yo)

• Límites:
“… Hay, entre todas tus memorias, una
Que se ha perdido irreparablemente;
No te verán bajar a aquella fuente
Ni el blanco sol ni la amarilla luna…
…No volverá tu voz a lo que el persa
Dijo en su lengua de aves y de rosas,
Cuando al ocaso, ante la luz dispersa,
Quieras decir inolvidables cosas…” (Borges, Límites)

• El Aleph:
“…Comprendí que el trabajo del poeta no estaba en la poesía; estaba en la
invención de razones para que la poesía fuera admirable…
…Vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte, vi el Aleph, desde todos
los puntos, vi en el Aleph la tierra, y en la tierra otra vez el Aleph y en el Aleph la
tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, y sentí vértigo y lloré, porque mis ojos
habían visto ese objeto secreto y conjetural…” (Borges, El Aleph)