martes, 5 de mayo de 2015


IV. Credo:
“Si he alcanzado a escribir cuatro o cinco páginas tolerables después de escribir
quince volúmenes intolerables, logré esa proeza… gracias al método de la
tentativa y el error.”, “Si el lector piensa que tienes un defecto moral,
no existe la más mínima razón para que te admire o te soporte.” (Borges, 1967-1968)
El lector esa sometida a muchos factores variables: expectativa, conocimiento y
lecturas previas, pero: ¿en qué medida un verso honesto se vuelve poesía?, ó
¿qué tan hermético se necesita ser para escribir algo mas o menos tolerable?.
No pretendo exponer aquí una verdad, no cuento con esta capacidad y no creo
que existe tal espacio en la literatura, pero a medida que va uno sufriendo y
viviendo este llamado poético, se puede ir formando pasa a paso su propio
discurso.
Los poemas que sustentan este credo son: Borges y Yo, La Luna (1), Elogio de la
Sombra, El Remordimiento:

• Borges y Yo:
“…Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas páginas válidas, pero esas
páginas no me pueden salvar…”

• La Luna (1):
“Me impuse, como todos, la secreta
Obligación de definir la luna…
…Con una suerte de estudiosa pena
Agotaba modestas variaciones,
Bajo el vivo temor de que Lugones
Ya hubiera usado el ámbar o la arena…”

• Elogio de la Sombra:
“…No hay letras en las páginas de los libros.
Todo esto debería atemorizarme,
Pero es una dulzura, un regreso.”

• El Remordimiento
“He cometido el peor de los pecados
Que un hombre puede cometer. No he sido
Feliz.”

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